Historia del Rock Argentino

¿Rock argentino es lo mismo que rock nacional?

Dice Litto Nebbia: «Cuando empezamos a escribir nuestras canciones, en los primeros años, teníamos que soportar mucho combate de gente del negocio, incluso gente de otros géneros artísticos, que nos decían que lo que hacíamos era música extranjera. Tendría 20 años y en esa época, en Sadaic, cobraba unos mangos menos que el resto de los autores argentinos porque mis canciones estaban consideradas música extranjera. Una barbaridad. Nos despreciaban, decían que no era música argentina y por eso lo llamaban rock nacional y no rock argentino. ¿Pero cómo? Si lo que escribo yo, es más argentino que el dulce de leche».

Rock argentino, rock nacional, rock argento, rock de acá o rock hecho en la Argentina. De eso se trata. A Todo Volumen – Historias de Tapas del Rock Argentino habla de eso, a través del testimonio de más de 250 de los protagonistas de este movimiento.

«Dentro del rock nacional nosotros siempre fuimos adoradores de esos discos de Traffic, de Cream, de Yes o mismo de los Beatles, en donde las tapas eran parte fundamental de la obra. Estábamos convencidos de que se podía enfocar, dirigir, orientar el gusto estético de la gente. No estábamos dispuestos a poner solo una fotografía con cuatro o cinco palabras y listo. Desde el comienzo fuimos diferentes también en este tipo de cuestiones.»
(Ara Tokatlian, Arco Iris)

«Cada vez que aparece una banda nueva me vienen a ver. A veces pienso que es una fortuna, pero cuando me pongo a pensar en el poco cambio que ofrece el rock argentino para que yo siga siendo lo nuevo, me parece un horror. Para mí, sería algo terrible si el rock argentino no pudiera cambiar algo. Ya no creo en las revoluciones, pero sí en el cambio. Desde ya que las revoluciones son un fenómeno de la antigua edad, pero el cambio es un proceso por el que todos deberíamos estar pujando. Creo que la falta de curiosidad en el rock nacinoal es tremenda».
(Daniel Melero)

«Lo nuestro no era solamente el rock, sino que detrás había algo más. Las ganas de decirle al mundo que queríamos vivir de otra manera, en un mundo menos hipócrita, menos careta, más divertido, de más libertad. En el que no estuviéramos sometidos ni a los padres, ni a reglas injustas según las cuales los chicos de veinte años no podían componer sus propias canciones, sino que tenían que cantar los temas que componían los que se dedicaban profesionalmente a eso y estaban inscriptos en Sadaic».
(Moris)

«Eramos todos peronistas y Jorge Alvarez especialmente. Por eso la tapa de Pidamos peras a Mandioca es una gran pera… es un Perón. La pera era Perón y nadie lo entendió. El gran Perón. Nosotros teníamos una forma de contestar a la represión diferente a la de otros músicos de rock nacional. De alguna manera, en 1970, Perón era lo contrario a lo que había y, en ese momento, te identificabas ideológicamente. Era una toma de posición, para saber de qué lado estabas: del lado de la represión o del otro. Todos nosotros, consciente o inconscientemente, estábamos del otro lado».
(Billy Bond)

«Yo soy de la época en la que las bandas tenían que tener cierto glamour. Si tocabas en una banda de rock y no salías vestido así, eras un mamarracho y no tenías éxito. Por eso en esta tapa nosotros un poco jugamos a ser estrellas de rock nacional, porque para ser lo que somos todos los días, ya tenemos con vivir en la Argentina».
(Rudie Martínez, Adicta)

«Nunca fuimos una banda new wave, pero al principio teníamos la idea de hacer algo así. Lo nuestro siempre fue el rock. Riff tenía la imagen perfecta, nadie se vestía con camperas y pantalones de cuero. Nos preocupábamos por las letras y los temas, pero también por la imagen».
(Michel Peyronel, Riff)

«La Argentina, culturalmente, es un lugar donde sobra arte y cultura, pero para un grupo pequeño de gente. El rock chabón, el rock de la esquina y todo eso tiene que ver con que la gente necesita escuchar eso y no a una banda como Cuentos Borgeanos, que te habla de la muerte, o que te plantea la existencia desde otro lado. Nosotros no estamos en el lado de la verdad ni nada, pero es lo que yo veo en general. La poesía se perdió muchísimo en el rock nacional y podés ser rock chabón o pop como Miranda!, pero el rock argentino siempre tuvo esa característica poética, con Miguel Abuelo, Spinetta, Moura, Charly García. Era otra época del rock argentino, eran músicos lectores, se relacionaban con otras artes y tenían otro tipo de vínculo con la cultura».
(Abril Sosa, Cuentos Borgeanos)

«¿Por qué hago un culto de la elegancia? Creo que en el mundo hay mucha violencia y vulgaridad, y yo, como minoría descontenta, me pronuncio: con la delicadeza, la elegancia, los buenos sentimientos, la caballerosidad. Todo eso que sería ridículo en otro contexto, aquí, entre tanta brutalidad y tanta juventud comiéndose las eses porque está de moda, es un gesto provocador, una forma de resistencia».
(Sergio Pángaro)

«Fricción era una alternativa para un grupo de músicos jóvenes de rock, creativos, que necesitaban más de una cosa para satisfacer su visión de lo que necesitaba la música en ese momento. Había mucha imagen en la idea del grupo, éramos como unos modernos, pero en una versión más oscura, más densa y un poco más dramática. Empezamos a experimentar con luces, escenografías medio trash, todo pintarrajeado. Una cosa decadente y glam, pero oscura. Era una fantasía y se unía a la idea de la banda de utilizar la frivolización de las cosas para esconder un mensaje diferente».
(Richard Coleman)

«El rock sigue abriendo conciencias desde lo sensitivo o desde lo que tiene que ver con la experiencia personal, absolutamente individual, con la conexión de vivir un momento pleno y también con lo que tiene que ver con proyectos de una sociedad, de un grupo, de una tribu, de una nación. El grupo de rock nacional es la expresión de un montón de gente que lo elige y los músicos a veces son también representantes, que pueden marcar un poquito el rumbo».
(Andrés Ciro, Los Piojos)

«A fines de los años 70, cuando llegué por primera vez a España me encontré con un espíritu parecido al que había en Buenos Aires, veía que estaban haciendo una historia que había visto nacer aquí, con el rock nacional. La diferencia fue que en la Argentina, en general, los músicos de rock sabían tocar y en España no… ¿sabes que te digo? Pero la actitud era la misma. Incluso los españoles fueron más inconscientes todavía: se subían a un escenario sin haber agarrado una guitarra en su vida. El rockero argentino con eso es más pudoroso, además, en aquel espacio, el punk estaba creciendo y la actitud de la gente con respecto a la música había cambiado».
(Juan Gatti)

«Miami es una marca, un ícono de la cultura pop. Y también es la entrada a los Estados Unidos para Latinoamérica, un lugar infectado de antirrevolucionarios que quieren el capitalismo. En fin, Miami es como Babilonia, o tan babilónico como Retiro, Once o Pompeya... Con otro glamour, pero de última es lo mismo, es la capital de la cochambre. Constitución, Foz do Iguazú, Asunción de Paraguay. ¿no son iguales a Miami?».
(Adrián Dárgelos, Babasónicos)

«En la época de Doble vida estábamos enamorados de Buenos Aires. Habíamos viajado mucho y Buenos Aires nos parecía una ciudad única, hermosa, con una vida espectacular que uno realmente no encontraba en otros lados. Nos habíamos enamorado de sus construcciones, de sus cúpulas y hasta nos hicimos unas fotos de prensa en el techo del Concejo Deliberante. Aunque eso también tiene que ver con que éramos muy simbólicos: en esa época nosotros vivíamos un poco en las cúpulas». (Zeta Bosio, Soda Stereo)